personal shopper inmobiliarioHabitualmente, cuando escuchamos hablar sobre un personal shopper, nuestra mente relaciona este concepto, de forma automática, con gente de clase alta y con el mundo de la moda. A pesar de ello, la realidad es que esta profesión se está extendiendo a otros muchos ámbitos con gran éxito. En esta ocasión queremos hablar sobre qué es un personal shopper inmobiliario y qué ventajas ofrece a aquellas personas que se decantan por contratar sus servicios.

Un personal shopper inmobiliario no es otra cosa que un reputado experto en el mercado inmobiliario que se encarga de acompañar a un cliente, así como de guiarle y asesorarle en el proceso de compra de una vivienda o de cualquier otro tipo de activo de estas características. Previamente, este profesional mantendrá una reunión con la persona para la que va a prestar sus servicios, en la que recogerá los datos que le permitan buscar y seleccionar los inmuebles que cumplan con sus expectativas.

Tras realizar la búsqueda en base a dichos datos, el personal shopper inmobiliario visitará, como si de un comprador particular se tratase, todos los inmuebles y procederá a realizar una preselección para el cliente que, posteriormente, le presentará. Una vez hecho esto, el personal shopper inmobiliario acompañará a la persona que contrató sus servicios a visitar los seleccionados hasta elegir el más adecuado.

En el momento en que el comprador se decide por un determinado inmueble, el personal shopper se encargará de negociar el precio y cerrar la operación con el vendedor. Además, puesto que estos profesionales son conocedores del mercado, pueden garantizar que protegerán al máximo los intereses de la persona para la que prestan sus servicios. De igual forma, en muchas ocasiones, también proceden a negociar la hipoteca con el banco o a asesorar al cliente sobre el producto financiero más aconsejable.

Un personal shopper suele cobrar una comisión de en torno al 3% del precio final de compra del inmueble. Puesto que se encarga de encontrar exactamente lo que el cliente necesita, que vela por sus intereses en todo momento y que consigue un precio que, de otra forma, sería imposible, se puede decir que este porcentaje es una inversión que resultará sobradamente rentabilizada.