IBIEl IBI, siglas del Impuesto de Bienes Inmuebles, también conocido por muchas personas como ‘la contribución’, es un impuesto de tipo directo y de carácter local que se encarga de gravar los derechos y la titularidad de todos los bienes inmuebles, ya sean rústicos, urbanos o posean características especiales. En otras palabras más sencillas, es el impuesto que todos los propietarios de una casa, finca, terreno, etc., tienen la obligación de abonar al ayuntamiento de su municipio por el mero hecho de poseerlo. Hay que señalar también que es de tipo anual, si bien es cierto que es posible fraccionarlo en varios pagos durante el año.

Ya hemos comentado que todos los propietarios de un bien inmueble están obligados a pagar este impuesto a su ayuntamiento pero existen ciertas excepciones. Por ejemplo, los edificios públicos, las carreteras, los pertenecientes a la Iglesia Católica o a cualquier otra asociación confesional legalmente reconocida, los consulados y embajadas de otros países o los de la Cruz Roja Española no están sujetos a la obligación de abonar esta carga impositiva.

A continuación, vamos a tratar de explicar cómo se puede calcular el Impuesto de Bienes Inmuebles en España. Lo primero que hay que decir es que la cuantía anual de dicho impuesto se basa en el valor catastral del bien inmueble que se va a gravar o, lo que es lo mismo, del valor de la construcción más el del suelo. Sobre la cifra resultante los ayuntamientos proceden a calcular un valor que se sitúa entre el 0,4% y el 1,1% de dicha cantidad y que es el montante económico que el titular de la propiedad deberá abonar. El porcentaje a aplicar depende del tipo de inmueble, siendo el más alto para los de naturaleza urbana y el más bajo para los de características especiales.

Es complicado predecir si el IBI subirá el próximo año ya que esto depende de la revisión de la valoración catastral realizada por cada municipio. De todas formas, en el caso de aquellos que ya hayan llevado a cabo una de dichas revisiones en los últimos años es muy probable que realicen una corrección que podría suponer una reducción considerable. A pesar de ello, debido a la necesidad de financiación que poseen las entidades locales, es más que probable que la bajada de la cuantía del Impuesto de Bienes Inmuebles sea mínima o se mantenga prácticamente igual.