Préstamo hipotecarioA la hora de elegir el préstamo hipotecario que mejor se adapta a tus intereses, debes tener en cuenta una serie de conceptos básicos.

En primer lugar, ¿qué es un préstamo hipotecario? Se trata, ni más ni menos, de un producto financiero que te otorga una entidad bancaria, la cual te presta el dinero que necesitas para acceder a la compra de una vivienda. Este préstamo se formaliza en base a una garantía real, que es el bien inmueble. Debes tener en cuenta que en caso de impago, la entidad bancaria puede ejercer contra los firmantes del préstamo hipotecario una acción judicial que le garantice el cobro del dinero total que se adeude, respondiendo de la deuda con todos los bienes presentes y futuros.

El préstamo hipotecario se formaliza de manera obligatoria a través de una escritura pública, es decir, ante notario. Escritura que, a su vez, se inscribe en el registro de la propiedad para hacer constar que sobre el inmueble recae una carga, la hipoteca. Debes tener en cuenta que, dependiendo de la cantidad prestada por la entidad bancaria, así como de las cuotas mensuales a satisfacer, la duración del préstamo hipotecario puede ser desde 15 años, hasta incluso 40.

Estas cuotas pueden sufrir variaciones, tanto al alza como a la baja, dependiendo del tipo de préstamo hipotecario que suscribas con la entidad financiera, y es que el interés puede ser variable o fijo. En el caso de optar por interés fijo, generalmente es más elevado, pero te aseguras que la mensualidad será la misma. Estas condiciones pueden diferir dependiendo de la finalidad del préstamo hipotecario, el tipo de inmueble, su valor, el plazo de devolución del dinero prestado, etc.

A la hora de elegir la mejor entidad con la que suscribir el préstamo hipotecario, debes valorar todos estos elementos, así como los diferentes tipos de interés que se te ofrecen y, por supuesto, los gastos derivados de la cancelación total o parcial del préstamo. Cantidades que, a menudo, suelen pasar desapercibidas, pero que son de mucha importancia.